El trabajo de Kori Qente se enmarca en una concepción biopsicosocial de la salud, en la que se entiende a las personas como seres atravesados por múltiples dimensiones que exceden lo biológico tomando en cuenta lo psicológico, emocional, social e incluso espiritual.
Con esta perspectiva, enfoca su trabajo en el cuidado de la salud desde la música, la terapia y la educación, buscando potenciar los aspectos sanos de la persona y entendiendo que éstos trascienden los “límites” del cuerpo, trabajando especialmente en lograr su equilibrio y armonía.

Misión

Difundir y aplicar técnicas de cuidado de la salud a través de la música en niños, jóvenes y adultos, contribuyendo a una mejor calidad de vida de las personas en comunidad.

Música, educación y salud

Consideramos que la música abre caminos a la comunicación y la expresión, y se convierte por eso en una puerta hacia una vida más saludable, armónica e integrada a la comunidad y a la convivencia en paz con uno mismo y nuestro entorno.

Kori Qente ofrece sesiones de Terapia del Sonido con cuencos tibetanos e instrumentos étnicos, masajes sonoros, y sesiones especiales de terapias integrales donde confluyen diferentes técnicas, bajo la supervisión de una profesional de la medicina.

El objetivo general de todas ellas es crear un espacio de armonización de la persona, abriendo canales de comunicación y expresión a través de la música y favoreciendo una mejor calidad de vida.

El poder rítmico, liberador y movilizador de los instrumentos étnicos y naturales, elaborados principalmente con maderas, cueros, cañas o barro utilizados en las sesiones, dinamiza este proceso de re-encuentro con nuestro propio mundo interior: las expresiones musicales nos ayudan a reflejar aspectos de nuestro mundo sonoro interno. Aquí la música es un medio terapéutico que nos brinda grandes posibilidades experimentales e interpretativas.

Desde esta concepción integral del ser humano, pensamos a la educación como un derecho, y como un factor de pronóstico positivo en la recuperación de las personas enfermas y hospitalizadas. Es por ello que aplicamos conocimientos del campo de la Pedagogía Hospitalaria en los casos que sea necesario.

Los cuencos tibetanos

Son vasijas elaboradas mediante cuidadosas técnicas con aleación de 7 metales. Su fin es el uso como instrumentos para la salud integral y la meditación. Existen diferentes tamaños y de ello depende el tono en el que el instrumento resuena. Su sonido es agradable y produce un verdadero “baño” sonoro.

Al llenarlos con agua y hacerlos sonar, la vibración provoca ondas de diversa magnitud sobre superficie del agua, creando hermosos dibujos y bellos sonidos.

Su origen se remonta a más de 3 mil años de antigüedad, en Asia.

Kori Qente

Kori Qente, significa colibrí dorado en lengua quechua, un ave pequeña muy apreciada en la cosmovisión andina. Este nombre le fue dado por su maestra Kandry, del Perú.


Él es José Luis Guzmán, es docente de Música con especialidad hospitalaria y domiciliaria, Magíster y Supervisor en Musicoterapia del Modelo Benenzon (Certificado avalado por la Universidad de California F.C.E.) y es músico instrumentista con matrícula otorgada por el Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba (12141), es instructor de Yoga, y se desempeña además como docente hospitalario y domiciliario de Música en la Escuela Hospitalaria y Domiciliaria Semillas del Corazón, Hospital Pediátrico de Córdoba desde el año 2008.

Desde temprana edad se ha formado como músico, docente y terapeuta integral, relacionándose con el cuidado de las personas, lo que lo llevó a trabajar en numerosos proyectos de música y salud. Organizó y participó de diversas actividades en los últimos años relacionadas a la Pedagogía Hospitalaria, Terapias del Sonido, Masoterapia y Yoga entre otras.

Actualmente está desarrollando su proyecto musical, dedicándose a la composición de obras propias, con base en sus investigaciones sobre cantos, ícaros y música andina y aborigen y nuevas tecnologías.